El 2 de Junio de 2019, se celebró la XXVI concentración de motos clásicas de Motril. Aunque el todo comenzó el día anterior , el sábado con la recepción de los participantes y posterior paseo por Motril y playa, concluyendo con una cena de convivencia. El domingo, los participantes nos reunimos en la plaza de la Coronación de 08:30 a 10:00 horas para formalizar la inscripción, “un momento muy bonito para que motrileños y visitantes se acercasen a contemplar de cerca estas verdaderas joyas” de todas las marcas y edades. Seguidamente, se daría inicio a las ruta establecida por la organización, haciendo un pequeño recorrido por la ciudad, para dirigirnos a la localidad de Almuñercar. Tras un estupendo recorrido por su paseo marítimo, acabamos en el parque "El Majuelo" donde estacionamos las motos, y nos dirigimos hasta el castillo de Almuñécar para visitarlo. Luego nos tomamos un aperitivo en un chiringuito de la playa, donde nos pusieron las famosas sardinas, a las que este club, nos tienen acostumbrados. Tras salir de Almuñécar, nos dirigimos al restaurante La Cumbre, situado en el término de Molvizar, cruzando antes por las localidades de Jete e Itrabo hasta el restaurante, donde pudimos degustar unos estupendos hinojos de escándalo . Todo genial y desde nuestro Club, agradecerles al Club Antaño, el estupendo día de motos que nos hicieron pasar.

 
 

Ruta dominguera por la Alpujarra baja con nuestro club motero. Domingazo de sol ideal para esta magnífica salida, con parada en la venta del Buñuelo de Lanjarón, y luego de vuelta por Pinos del Valle, bajada por Los Guájares hasta llegar a Salobreña con repostaje incluido en el bar La Rebeca de La Caleta...

 
 

Estupenda ruta y totalmente recomendable la que realizamos en nuestra salida del club, cada último domingo de cada mes. En ésta ocasión hicimos un recorrido por la contraviesa alpujarreña, hasta llegar a la bodega "Cuatro Vientos" en el municipio de Murtas. Esta bodega, además de tener una gran variedad de vinos, cuenta con un enorme museo dedicado a las labores agrícolas en varias salas, con los útiles y maquinaria tradicionales con las que se realizaban trabajos en el campo antiguamente, y especialmente con todo lo relacionado a la crianza, recolección y extracción del caldo de la uva. Totalmente recomendable la visita a ésta bodega, por lo que te ilustra todo lo expuesto, además de didáctica. Por supuesto también por su bar, su restaurante y su amable trato con los visitantes. Y no hay que olvidar porqué es una bodega, ya que está repleta de toneles y botellas por todas partes, de los que pudimos degustar su tinto "Malafollá" y uno de sus blancos semidulce que estaba exquisito... Volveremos sin duda.